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13 Octubre de 2010 > foro > equipos
  • Aaron Sosa

    19 Julio de 2010

    Aaron Sosa

    Cámaras de lentes intercambiables sin espejo reflex
    Las últimas novedades en el escaparate Micro Cuatro Tercios y la entrada de Samsung y Sony en este segmento de modelos de ópticas intercambiables sin espejo réflex está situando las llamadas cámaras EVIL (Electronic Viewfinder Interchangeable Lens) en el centro de muchas quinielas sobre el futuro de la fotografía. Es éste un buen momento para repasar el estado actual de este catálogo y para ver en qué punto del camino de la -según algunos- inevitable desaparición de las SLR nos encontramos.

    Iker Morán.- Representan por ahora una porción bastante reducida del mercado, pero su importancia va en aumento. Son las llamadas cámaras de ópticas intercambiables sin espejo, que, a medio camino entre las compactas y las réflex, poco a poco van ganando terreno en el escaparate.

    Aunque en muchos países su presencia es todavía poco más que anecdótica, en el Reino Unido -por ejemplo- ya constituyen el 10% de las ventas de todas las cámaras con objetivo intercambiable.

    Unas cifras que, unidas a la continua llegada de nuevos modelos (las recientes Lumix DMC-G2 y G10 de Panasonic, sin ir más lejos) y la entrada de más actores, ya han hecho de éste un segmento a tener muy en cuenta durante los próximos años.


    ¿Quién necesita un espejo?

    Aunque el tema puede resultar recurrente para los habituales del sector, no está de más recordar cuál es la importancia práctica del espejo réflex y cuáles las implicaciones de su desaparición en esta nueva generación de cámaras.

    Y es que más allá de las cuestiones filosóficas que pueda suscitar, la presencia del espejo en la estructura de las SLR posibilita dos funciones clave en este tipo de cámaras: el visor mediante un pentaprisma -o pentaespejo, en los modelos más asequibles- y el sistema de enfoque por detección de fase.

    En su lugar, estas nuevas cámaras recurren a la pantalla para encuadrar, como siempre se ha hecho con las compactas digitales. La mayoría de ellas dispone además de un visor electrónico, bien sea integrado u opcional.

    Aunque su calidad sigue sin alcanzar la de cualquier visor SLR, lo cierto es que los avances en esta línea y el incremento de la resolución de estos pequeños monitores -que ya se atreven con más de un millón de puntos- invitan a pensar que será sólo cuestión de tiempo poder llegar a, por lo menos, un empate.



    Algo parecido ocurre con el enfoque automático. Las cámaras sin espejo recurren al llamado enfoque por contraste, como los modelos compactos. Se trata de un mecanismo que, por ahora, tampoco iguala en velocidad y precisión el enfoque de las réflex, sobre todo cuando la luz escasea.

    Aunque estas dos asignaturas son hoy día prioritarias, no es ningún secreto que el obturador mecánico -las cortinillas que permiten o impiden que la luz llegue al sensor- también tiene los días contados a favor de una nueva generación de obturadores electrónicos.

    Olympus se atrevía recientemente a poner fecha a todos estos futuribles avances, pronosticando que en dos años ya sería posible encontrar cámaras sin espejo ni obturación mecánica capaces de mejorar las prestaciones de las actuales SLR.

    De cumplirse esta hoja de ruta, ya hay quien vaticina que, en cuestión de pocos años, las cámaras réflex tal y como las conocemos hoy podrían quedar relegadas únicamente a cierto nicho de mercado profesional que requiera de un sistema de enfoque automático especialmente sofisticado y veloz.








    Samsung y Sony

    Pocos meses después del anuncio del formato Micro Cuatro Tercios, Samsung respondía con un sistema propio que también eliminaba el espejo, pero que apostaba por un sensor APS-C de mayor tamaño. Hubo que esperar casi un año para que aquella declaración de intenciones tomara cuerpo en la Samsung NX10, la primera y por ahora única cámara de este joven sistema.

    A la espera de que aterrice en los escaparates de la mayoría de países europeos, esta primera NX llega acompañada de tres objetivos: los zooms 18-55 mm f3.5-5.6 y 55-200 mm f4-5.6 y el objetivo fijo 30 mm f2.

    También en este caso Samsung abandona la montura Pentax, que hasta ahora había usado en sus SLR, y opta por una bayoneta propia de nuevo cuño.

    Aunque la oferta de ópticas es limitada (Samsung ya ha prometido otra media decena de objetivos para este año), una de las bazas de este tipo de sistemas es la posibilidad de usar casi cualquier objetivo mediante el correspondiente adaptador, aunque renunciando al enfoque y los controles automáticos.

    Un buen argumento para los fotógrafos experimentados que quieran dar una segunda oportunidad a ópticas antiguas olvidadas en el fondo del armario, pero no tanto para los noveles o aficionados, que son el frente prioritario para muchas compañías.

    Sony ha sido la última en subirse a este tren, aunque por ahora ha esgrimido más de una hoja de ruta que un proyecto tangible. Su futuro sistema, que podría ver la luz este mismo año, no tiene ni siquiera nombre, pero el sensor de tamaño APS-C figura -de nuevo- como una potencial ventaja frente a las cámaras Micro Cuatro Tercios.






    • Raúl Sánchez

      30/9/11

      Raúl Sánchez

      En menos de un mes sale una gama Nikon de cámaras Evil, que es como llaman a estas cámaras.

      En este caso la gama se va a llamar Nikon 1, y no tienen mala pinta si estás dispuesto a pagar los 500 euros que valen +

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